El Fraskito

FRASKITO

Sigue siendo un gran sitio. Hace muchos, muchos años, el Fraskito era mi lugar de “repostaje” antes de volver a casa después de una larga tarde/noche de farra, de guitarras en el Cuervo, de jugar al duro en el Refugio y de beber vino peleón del Garrampón. Era casi el único lugar donde los estudiantes de entonces podíamos comer algo rápido y decente a altas horas de la noche, para empapar lo bebido y poder llegar a casa en condiciones más que aceptables, pues las hambres perrunas siempre aparecían cuando las noches iban llegando desgraciadamente a su fin, es decir, a las doce de la noche… eran otros tiempos.

EMPANADILLAS FRASKITO

Cada vez que vuelvo por Murcia me dejo caer por allí, para saludar a su dueño, incombustible profesional de la hostelería murciana, que con cara de complicidad siempre me saluda y me estrecha la mano, bien sabedor él de lo callejero que uno fue. Y cada vez que vuelvo al Fraskito me siento bien. Salvo por el toque moderno que le han dado todo sigue igual. La misma barra y contrabarra, el mismo expositor con sus innumerables tapas, la vitrina de postres, la cesta con las empanadillas fritas de tomate y atún… Todo inmaculadamente expuesto. Y siempre que vuelvo salgo igual de contento y feliz, cada vez igual, desde hace más de treinta años…

PATA CERDO FRASKITO

Larga carta de sándwiches, montaditos y bocatas. La ensaladilla rusa de diez. El pulpo al horno, la pata de jamón asada, los muslos de pollo rellenos, los revueltos, la empandilla frita de atún y tomate con almendras marconas, todo para quitarse el sombrero. Pero para mí, lo más y lo que me devuelve a aquellos maravillosos años es y sigue siendo el Fraskito; bocadillo de sobrasada y queso al horno al que luego añaden una generosa rodaja de tomate y una loncha de jamón serrano. Ya se que es simple, pero es que han sido muchos a lo largo de muchos años y las buenas costumbres han de ser pocas pero muy arraigadas. Y tal es mi arraigo a este bocadillo que todavía lo preparo en casa, aquí en la provincia de Cádiz, donde ahora vivo, a casi 500 km de distancia.

Bodegón Santiago

Pequeña y coqueta Taberna ubicada en el centro de la ciudad de Murcia con más de 25 años de solera en sus carnes. Lugar característico por su larga tradición y especialización en cocina murciana orientado al público joven. El local se encuentra en un espacio cercano a lugares de interés turístico y cultural de la ciudad de Murcia como la Catedral de Murcia o La Plaza de Toros, esta última a tan solo unos pasos.

Se encuentra ubicado en el Barrio de Santa Eulalia, zona estratégica de ocio en dicha ciudad, que cuenta con numerosos e importantes destinos hosteleros con una dilatada tradición en la Región de Murcia. Impresionante Montadito de Solomillo de Ternera, su especialidad.

http://es.foursquare.com/venue/2702635

Taberna Las Mulas

La Taberna de Las Mulas es uno de los locales de tapas más típicos y frecuentados de la ciudad de Murcia. En esta taberna, como en la mayoría de las tascas murcianas, el cerdo es el gran protagonista de la oferta gastronómica, podemos encontrar todos los derivados de este animal (morcillas, blanco, chiquillo, salchichas, lomo, morcón y longanizas) elaborados al estilo tradicional de la huerta y siempre servidos con unos sabrosos panecillos.

En oferta culinaria de La Taberna de Las Mulas también merece atención el jamón cocido y, sobre todo, unas muy recomendables patatas asadas. Todas estas tapas se suelen tomar acompañadas de habas tiernas, una costumbre muy arraigada en esta taberna. La bomba de verduritas y bacon con queso tiene gran aceptación.

Cerca de Las Mulas encontramos la Plaza de las Flores, la Iglesia de Santa Catalina, Museo Ramón Gaya, Mercado de Verónicas y Palacio del Almudí.

http://es.foursquare.com/venue/1968594

Pepico del Tío Ginés

Bodega de antaño con raíces en la Calle de las Mulas. De lo más típico de Murcia, junto a la Plaza de las Flores. Aquí sirven tapas murcianas de siempre, al igual que sus embutidos de la zona como el popular chiquillo, morcón de matanza, blancos, butifarras, tocino curado y derivados del cerdo. También tacos de bonito en salazón con habas tiernas y un tomate partío, con su buen chorro de aceite de oliva. Para hacer barcos.

Pero aquí los clientes se decantan sobre todo por sus surtido de mini bocadillitos con diferentes rellenos; atun y mayonesa, roquefort, anchoas y queso fresco, sobrasada, morcón, chiquillo, chorizo y un largo etc. Buenísimos. También por el Torpedo, que es una tosta con sobrasada casera y un huevo encima.

Cerca del Pepico del Tío Ginés encontramos la Iglesia de Santa Catalina, el Museo Ramón Gaya, el Mercado de Verónicas y el Palacio del Almudí.

http://es.foursquare.com/venue/1366257

El Perela

En la popular Calle de las Mulas, una de las arterias de la Plaza de las Flores, frente al emblemático Pepico del Tío Ginés y Mesón Las Mulas, los tres comparten cartel, en un mano a mano gastronómico. El Perela se divide en dos, por una lado la taberna y por otro el asador, para tapeo sin duda la taberna, dentro en la barra o fuera en la ventana. Tiene diferentes especialidades que Jesús te va poniendo de forma guiada, pero cuidado que al patrón se le va la mano de vez en cuando a la hora de los números…

Son muy populares los Huevos Real Murcia con Pimentón de la tierra, como no podía ser de otro modo, aunque estos sin puntilla, que sería lo suyo. También las alcachofas con anchoa, las setas de temporada, la ensalada Perela, el cochinillo asado y las carnes a la parrilla servidas a tacos con sal gorda; está la deja caer Jesús desde cierta altura y un día se la va a meter a alguien en un ojo.

Cerca de El Perela encontramos la Iglesia de Santa Catalina, el museo Ramón Gaya, el Mercado de Verónicas y el Palacio del Almudí.

http://es.foursquare.com/venue/1430965

La Taberna

A mi me gustaba más antes, cuando La Taberna era La Taberna, ahora con toda la moda esta de los Foies, los vinos caros y los jamones roll royce la cosa ha cambiado. Allí me comía los mejores jalufos de mi juventud, generosos, con el pan recién tostado. Lo suyo son los montaditos, las sobrasadas y el queso a la plancha, las tablas de quesos… Ahora hay más cosas, más elaboradas. No deja de ser un gran sitio, merece la pena ir aunque solo sea para ver los impresionantes murales de Párraga, pintor murciano ya fallecido.

La Taberna está cerca de la Plaza de Santo Domingo y la Iglesia de la Merced.

http://es.foursquare.com/venue/6213247

El Garrampón

Otra Taberna de las de siempre. A unos metros de Las Jarras. Como todas las Taberna de Murcia, tiene diferente surtido de tapas aunque quizás se haya hecho más polpular por sus michirones, que no es otra cosa que unas habas de la huerta estofadas con su chorizo, laurel, ajos enteros, cebolla y trozos de jamón serrano. En Murcia cuando acabas una pata de jamón y no sabes que hacer con el hueso, siempre hay alguien que dice “guárdalo para hacer michirones”. Plato autóctono de la cocina murciana. Venir a Murcia y no comer michirones es como ir a Cadiz y venirte sin probar las pavías. No se puede.

Al entrar al Garrampón puedes ver la cantidad de “ristras” de salchicha de matanza que tienen oreándose, esta una vez seca, se sirve a trozos con pan y rosquillas del Titi. También trabajan diferentes rebanadas de pan con sobrasada, con queso, etc. El Garranpón está situado muy cerca de la Iglesia de Santa Eulalia.

http://es.foursquare.com/venue/19461203