Touché

BOMBON DE SALMON TOUCHE

Diferente, especial, único… estas son las primeras palabras que me vienen a la cabeza para describir este pequeño bar de tapas y pinchos de Murcia. Y digo diferente porque allí han sabido darle de lado a la repetitiva oferta de tapas que la mayoría de bares de Murcia sirven -con mayor o menor fortuna- para dar paso a la creatividad, a la diferenciación, a querer destacar por encima de los demás a base de buen trabajo e imaginación. Especial no sólo en la parcela gastronómica, también en la atención tan personal que Marian derrocha, al frente, en primera línea, incansable, hospitalaria, con todos los que por allí se dejan caer, por el Bar, como dice ella… Y cuando esa mezcla se fusiona, es entonces cuando un local se convierte en único.

MARIAN

Y en Touché esto es lo que ocurre. Y a mí me brillan los ojos cuando veo como todavía queda algo de vocación en esta sacrificada e ingrata profesión, invadida por cocineros televisivos, sin alma, que trasmiten una imagen de la cocina distorsionada, falsa e irreal; en las cocinas no se enfrentan unos a otros para demostrar quien es mejor, en las cocinas se trabaja en equipo con el único fin de buscar la diversión propia y la satisfacción del cliente, utilizando armas tan sencillas como el trabajo bien hecho, el esfuerzo común, la imaginación constante, el afán de superación y respeto por este noble oficio. Y cuando estás consignas se alinean, cada cierto tiempo, surgen lugares como Touché, pequeños, coquetos, diferentes, únicos, especiales, con alma y una buena dosis de espíritu hostelero…

El Fraskito

FRASKITO

Sigue siendo un gran sitio. Hace muchos, muchos años, el Fraskito era mi lugar de “repostaje” antes de volver a casa después de una larga tarde/noche de farra, de guitarras en el Cuervo, de jugar al duro en el Refugio y de beber vino peleón del Garrampón. Era casi el único lugar donde los estudiantes de entonces podíamos comer algo rápido y decente a altas horas de la noche, para empapar lo bebido y poder llegar a casa en condiciones más que aceptables, pues las hambres perrunas siempre aparecían cuando las noches iban llegando desgraciadamente a su fin, es decir, a las doce de la noche… eran otros tiempos.

EMPANADILLAS FRASKITO

Cada vez que vuelvo por Murcia me dejo caer por allí, para saludar a su dueño, incombustible profesional de la hostelería murciana, que con cara de complicidad siempre me saluda y me estrecha la mano, bien sabedor él de lo callejero que uno fue. Y cada vez que vuelvo al Fraskito me siento bien. Salvo por el toque moderno que le han dado todo sigue igual. La misma barra y contrabarra, el mismo expositor con sus innumerables tapas, la vitrina de postres, la cesta con las empanadillas fritas de tomate y atún… Todo inmaculadamente expuesto. Y siempre que vuelvo salgo igual de contento y feliz, cada vez igual, desde hace más de treinta años…

PATA CERDO FRASKITO

Larga carta de sándwiches, montaditos y bocatas. La ensaladilla rusa de diez. El pulpo al horno, la pata de jamón asada, los muslos de pollo rellenos, los revueltos, la empandilla frita de atún y tomate con almendras marconas, todo para quitarse el sombrero. Pero para mí, lo más y lo que me devuelve a aquellos maravillosos años es y sigue siendo el Fraskito; bocadillo de sobrasada y queso al horno al que luego añaden una generosa rodaja de tomate y una loncha de jamón serrano. Ya se que es simple, pero es que han sido muchos a lo largo de muchos años y las buenas costumbres han de ser pocas pero muy arraigadas. Y tal es mi arraigo a este bocadillo que todavía lo preparo en casa, aquí en la provincia de Cádiz, donde ahora vivo, a casi 500 km de distancia.

Bodegón Santiago

Pequeña y coqueta Taberna ubicada en el centro de la ciudad de Murcia con más de 25 años de solera en sus carnes. Lugar característico por su larga tradición y especialización en cocina murciana orientado al público joven. El local se encuentra en un espacio cercano a lugares de interés turístico y cultural de la ciudad de Murcia como la Catedral de Murcia o La Plaza de Toros, esta última a tan solo unos pasos.

Se encuentra ubicado en el Barrio de Santa Eulalia, zona estratégica de ocio en dicha ciudad, que cuenta con numerosos e importantes destinos hosteleros con una dilatada tradición en la Región de Murcia. Impresionante Montadito de Solomillo de Ternera, su especialidad.

http://es.foursquare.com/venue/2702635

El Pulpito

Otra de las cervecerías que dan vida a la zona de Las Flores, frente al Museo Ramón Gaya. Según su letrero El Pulpito es el Ferrari del Pulpo al Horno en Murcia. Lo hacen muy bueno, sin el grosor de otros pulpos que cocinan en otros sitios pero muy rico, es su estilo de hacerlo. Perfecto para tomarlo en la terraza o en una de las ventanas que este local ofrece, de pie, viendo y dejándose ver. También te puedes dejar tentar por las huevas fritas, salazones, matrimonios, caballitos, marineras y otras tapas típicas del tapeo murciano.

Cuando entras a la parte interior, un poco estrecha, en el mostrador puedes ver una exhibición de todo tipo de marisco fresco y unas rodajas de atún de ijada o de ijá impresionantes, estas si las pides vuelta y vuelta y crujientes por fuera están de escándalo.

http://es.foursquare.com/venue/1325757

Cerca del El Pulpito encontramos la Iglesia de Santa Catalina y el Museo Ramón Gaya.

Museo Ramón Gaya

Instalado en una bella mansión de estilo murciano del siglo XIX, la casa Palarea, muestra la obra de uno de los mejores pintores murcianos contemporáneos.

Contiene bocetos, carteles, piezas literarias y colección antológica, tanto de su obra como de otros pintores de su generación (Pedro Flores, Luis Garay, Juan Bonafé y Joaquín), así como de los ingleses que anduvieron por Murcia en los años 20 (Cristóbal Hall, Darsie Japp, Windham Tryon).

Cerca del Museo Ramón Gaya encontramos los siguientes lugares de tapeo:

Teatro Romea

El 25 de octubre de 1862, la Reina Isabel II inaugura el Teatro Romea, obra ecléctica construida en el solar del convento y huerto de Santo Domingo, bajo la dirección de los arquitectos Diego Manuel Molina y Carlos Mancha, y pintura interior del murciano José Pascual Valls.

Con fachada organizada en tres cuerpos, consta de una planta en tres cuartos de círculo, con decoración modernista. En el cuerpo inferior se abre un gran porche, que da cabida a la puerta principal de acceso, con ventanas a ambos lados. El piso superior principal está organizado en siete ejes con ventanas entre pilastras y rematado por el último piso que presenta una galería de ventanas corridas.

El teatro se alza en la Plaza que lleva también el apellido del actor Julián Romea. El edificio fue inaugurado bajo la denominación de Teatro de los Infantes, luego pasó a llamarse Teatro de la Soberanía Popular y, por último, Teatro Romea, una vez fallecido el actor. El edificio sufrió a lo largo del siglo XIX dos aparatosos incendios (1877 y 1899), quedando tras el último sólo los muros. Las obras de reconstrucción tras los incendios y la importante rehabilitación sufrida en el año 1985 han hecho que este monumental teatro haya sido inaugurado en cuatro ocasiones.

http://es.foursquare.com/venue/13560974

Cerca del Teatro Romea encontramos los siguientes lugares de tapas:

 

 

Palacio Episcopal

Situado en la plaza del Cardenal Belluga se alza, junto a la majestuosa fachada de la Catedral, el Palacio Episcopal. Se dice que cuando el Obispo Mateo decidió la construcción de una residencia desde la que se pudiera contemplar la recién terminada fachada de la Catedral, impulsó la edificación de este palacio de planta cuadrada.

En su construcción colaboraron varios maestros canteros venidos de las obras catedralicias vinculados a Jaime Bort, autor del imafronte murciano. Su historia se inicia en torno a 1754 y es finalizada por el maestro Baltasar Canasto, que aporta la riqueza de los escudos, frontales, curvos y triangulares de la fachada, los detalles de los frisos, las decoraciones al fresco, etc.

Se sitúa junto al lugar que ocupaba el antiguo Palacio-Alcázar que fue derribado para dar mayor vistosidad a la fachada de la Catedral. Se construye como un edificio de dos fachadas principales, un patio lateral de segundo orden y uno central con abundante decoración en torno al cual se distribuyen las crujías y la gran caja de la escalera, ricamente.

Está dividido en dos partes, el llamado Martillo del palacio, un espigón saliente construido antes de que se iniciara la construcción del cuerpo principal con el fin de tener un mirador sobre el Río Segura (el mirador del obispo) y elPaseo del Arenal o Glorieta.

El escudo que preside el balcón principal del palacio recuerda al Obispo Roja, bajo cuyo mandato se terminó la obra en el año 1.786.

Cerca del Palacio Episcopal encontramos los siguientes lugares de tapeo: